¿Qué tienen en común Zuviría, Pichi Alonso, Pizzi o Sergi Roberto? Todos ellos han pasado a la historia por ser secundarios de lujo que se vistieron de héroes para marcar goles increíbles en remontadas históricas del Barça. Goles que hicieron enloquecer al público del Camp Nou en noches en las que pocos creían que el Barça era capaz de sobreponerse a la lógica. El Barça es un equipo que ha destacado más por sus triunfos basados en el buen juego y en el talento que en aspectos emocionales.
Son otros clubs los que han hecho bandera de lo esotérico para lograr resultados imposibles pero toda norma tiene su excepción y hoy es el día de lo excepcional. Es un día en el que no vale jugar bien y ganar, hay que jugar de fábula y golear.
La razón nos dicta que las posibilidades del barça de remontar un 4-0 pasan por una versión estratosférica de Lamine, Pedri y Raphinha, los tres grandes cracks de este Barça de Flick. Pero la historia nos enseña que el jugador más impensado puede pasar a la posteridad con un gol que pueda rebatir la lógica.
Sabemos que Lewandowski, lesionado, y Eric García, sancionado, no podrán abanderar la remontada. Si Ferran, Fermín o Dani Olmo asumieran ese papel no sería descabellado pero tampoco hay que descartar que Koundé rememore su gol en la final de la Copa o que Bernal, Cubarsí, Araujo o Balde tengan una aparición insospechada.
Es un día en el que cualquiera puede asumir el rol de jugador escogido para la épica.. Es un día para seguir el impulso de una grada que responderá como lo ha hecho siempre en los grandes acontecimientos.
Es un día para olvidarse de tópicos como el de que los partidos son muy largos o de que todo es posible y centrarse en el juego. Si el Barça logra ofrecer su mejor versión futbolística, el Atlético puede sufrir lo que sufre cualquier rival cuando los de Flick entran en modo huracán.
Es un día para olvidarse del tópico de que hay que jugar con más corazón que cabeza y hacer bueno el título de uno de los mejores libros de fútbol que nunca se ha escrito. Fútbol: Dinámica de lo impensado de Dante Panzeri. Un libro que intenta demostrar que los libros de fútbol no sirven para jugar bien al fútbol. Este artículo tampoco sirve para dar las claves de una remontada y es que las remontadas llegan cuando se los astros se conjuran en favor de un equipo.
Los balones al poste tienen que ir dentro, los fueras de juego milimétricos tienen que caer a favor y San Joan Garcia tiene que evitar como sea que el Atlético aproveche sus llegadas.
Si a todo ello le sumamos un Barça volcado al ataque y un Simeone calculador la remontada será posible. Si lo pensamos fríamente remontar un 4-0 es prácticamente un milagro pero cuando en un campo se juntan el mejor Lamine y un Pedri sublime, no hay nada inalcanzable...