La posibilidad de que los partidos femeninos en los Grand Slams se disputen a cinco sets, igual que ocurre en el cuadro masculino, vuelve a estar sobre la mesa. El debate ha tomado fuerza en Indian Wells, donde varias jugadoras se han pronunciado sobre la propuesta lanzada recientemente por Craig Tiley, exdirector del Open de Australia y actual responsable ejecutivo de la USTA.
Entre las voces más favorables destaca la de Aryna Sabalenka. La número uno del mundo no dudó cuando fue preguntada por la idea durante el día de medios del torneo californiano.
“Hagámoslo”, respondió la bielorrusa. Sabalenka incluso bromeó con lo que podría haber supuesto ese formato en su carrera. “Quién sabe, tal vez ya tendría más Grand Slams”, dijo entre risas. La actual líder del ranking, que suma cuatro títulos grandes, considera que su fortaleza física sería una ventaja en ese escenario. “Me siento muy fuerte físicamente y estoy segura de que mi cuerpo lo aguantaría sin problema”, añadió.
La propuesta de Tiley plantea que, al menos desde cuartos de final, los partidos femeninos en los majors se jueguen al mejor de cinco sets. El directivo defiende que los encuentros más largos suelen generar mayor interés entre los aficionados. “Los datos muestran que el interés crece conforme el partido se alarga. El tenis, como cualquier deporte, también tiene que evolucionar”, explicó recientemente en una entrevista con The New York Times.
Sin embargo, no todas las jugadoras comparten el entusiasmo de Sabalenka. Coco Gauff reconoce que físicamente podría beneficiarse de un formato más largo, pero no termina de ver claro el cambio si se aplica solo a partir de cierta ronda. “Probablemente me favorecería porque estoy físicamente al nivel de las mejores, pero preferiría que, si se hace, fuera desde el inicio del torneo. Cambiar el formato a mitad del torneo sería extraño”, señaló.
Más crítica se mostró Iga Swiatek, número dos del mundo, quien cuestiona si el tenis femenino está preparado para un cambio de ese calibre. “Creo que es un enfoque extraño en un mundo donde todo se vuelve más rápido. No sé si el público lo disfrutaría ni si podríamos mantener la calidad durante cinco sets”, afirmó la polaca.
En la misma línea se expresó Elena Rybakina, que considera que el cambio tendría un fuerte impacto físico y mental en las jugadoras. “Empiezas el torneo con un formato y luego cambia en la segunda semana. Mentalmente no es fácil prepararse para jugar tantos sets, y físicamente también sería muy exigente”, explicó.
Por ahora, la idea sigue siendo solo una propuesta, pero el debate ya está abierto. Y mientras algunas jugadoras ven en el formato a cinco sets una oportunidad para igualar condiciones con el circuito masculino, otras creen que implicaría un cambio demasiado grande para el calendario actual del tenis femenino.