¿Jugó anoche Antoine Griezmann su último partido de Copa del Rey? Aún no lo sabemos. Si fuese así, se despidió por la puerta grande. Entendió a la perfección qué pedía el partido en cada momento y sumó con y sin balón. Sus compañeros, al ser preguntados por ello tras sellar - con mucho sufrimiento - su billete a la final que se celebrará en La Cartuja el próximo 18 de abril, tampoco despejaron la incógnita que gira en torno al Principito estas últimas semanas.
"Ojalá Griezmann juegue la final. Es su decisión. No sé nada”, manifestó Koke. “No sé qué va a pasar, decidirá lo mejor para él y le apoyaremos”, enunció Marcos Llorente. “Su decisión será la correcta. Haga lo que haga, estaré agradecido”, opinó Juan Musso.
Pase lo que pase, hay una cosa clara: cuando se marche, lo hará como una leyenda. Lo sabe él y lo saben los atléticos. Lógicamente, el hincha prefiere que abandone el Metropolitano a finales de temporada y no ahora. Pero claro, la oferta de Orlando City tiene, por decirlo de alguna forma, fecha de caducidad: finales de marzo.
La final de Copa, clave
Hay un detalle a tener en cuenta. Y no es menor. Tiene la oportunidad de levantar un trofeo con el Atlético... un título que no tiene con la entidad atlética. Ganó una Supercopa de España, una Europa League y una Supercopa de Europa como rojiblanco.
Un motivo de peso que le habría hecho recapacitar. Porque no se trata solo de irse. Se trata de cómo irse. Y ahí es donde el escenario cambia por completo.
La posibilidad de levantar la Copa del Rey —un título que aún no figura en su palmarés como rojiblanco— añade una carga simbólica imposible de ignorar. No sería un trofeo más. Sería cerrar el círculo.
Según aporta 'ESPN', 'Grizi' habría pospuesto su posible fichaje por la franquicia de la MLS ahora que el Atlético estará en La Cartuja el próximo 18 de abril.
Tanto Diego Pablo Simeone como la directiva colchonera estaban muy interesados en que Griezmann se quedara durante la temporada para darle la mejor despedida posible, incluyendo la oportunidad de ganar la Copa del Rey. Sería el epílogo perfecto.