Antony vuelve con el grupo y Ruibal se queda al margen en el Betis
El plan del Real Betis Balompié para preparar el partido contra el Getafe del próximo domingo en el Coliseum sigue su curso. Los de Manuel Pellegrini entrenaron por tercera vez en la semana en la Ciudad Deportiva Luis del Sol y salvo sorpresa la única novedad en la convocatoria para el duelo en el sur de Madrid será la ausencia de Pablo García y el regreso de Valentín Gómez.
El canterano, tras ver que ha perdido protagonismo con el primer equipo, ha decidido pedir jugar el derbi de filiales de este domingo entre Betis Deportivo y Sevilla Atlético en el complejo deportivo verdiblanco y se ejercita a las órdenes de Dani Fragoso. Sin duda, una solución a corto plazo para que adquiera de nuevo confianza y vaya recuperando ese fútbol que le hizo llegar a debutar a las órdenes de Manuel Pellegrini.
Al margen del joven de Alcosa, que quién sabe pero incluso podría ir citado y que otro fuera el descarte ante los de Bordalás, el que está de vuelta es Valentín Gómez. El argentino cumplió ciclo de amonestaciones ante el Sevilla en el derbi del pasado domingo y regresa justo antes de la competición europea, en la que el Ingeniero comenzará a alternar entre Liga y Europa League para dosificar al equipo en estos cinco envites que tiene hasta el parón internacional.
En la zaga, Junior Firpo, dos meses después de lesionarse en el Tartiere, podría relegar a un Ricardo Rodríguez que volvió a evidenciar que no está para este Betis en el choque contra los nervionenses.
Aitor Ruibal trabaja en el gimnasio
La ausencia destacada de la sesión fue la de Aitor Ruibal, que se quedó en el gimnasio de la CD Luis del Sol haciendo gestión de cargas de manera individual. Este próximo viernes debe reaparecer con el grupo con miras a ir citado ante el Getafe.
Antony vuelve al grupo tras superar la fiebre
Antony comenzó la semana con fiebre como aclaró en la entrevista para los medios del Betis, una charla en la que quiso explicar todo lo sucedido al término del derbi con la afición verdiblanca y en la que también dejó clara que el objetivo del vestuario es la Europa League, siempre sin dejar de lado LaLiga.
El martes le privó el proceso febril de entrenar, el miércoles dosificó cargas en el gimnasio, también por la pubalgia, y este jueves ya ha vuelto a la dinámica habitual para ser uno más a las órdenes de Manuel Pellegrini de cara a un encuentro en Getafe en el que el Betis debe volver a la senda de la victoria y a sumar de a tres para hacerse fuerte en el quinto puesto antes de que los partidos europeos compriman nuevamente el calendario.
Amrabat entra en la recta final de su recuperación
Pellegrini, que sigue perfilando el once con el que saldrá al Coliseum el domingo a las 16:15, sabe que no contará con Giovani Lo Celso, que puede perderse casi lo que resta de temporada y cuya vuelta es incierta, ni con Isco Alarcón ni Sofyan Amrabat.
El de Huizen ya pisa el campo y está en la fase final de su recuperación como él mismo comentó y ya debe unirse a la dinámica habitual con sus compañeros en los próximos días. Antes del parón internacional de marzo, es decir, en los cinco partidos que restan, podría reaparecer en el verde.
Nostalgia del Nou Sardenya
El idilio del CE Europa con su condición de anfitrión se ha venido abajo de la forma más inesperada y, sobre todo, lejos de su verdadera casa de Gràcia. Ni el orgullo final, ni siquiera la incondicional comunión con una grada que no dejó de empujar hasta el último suspiro fueron suficientes para evitar lo que no sucedía desde noviembre de 2024: una derrota liguera en casa. Aquel lejano derbi ante el Sant Andreu, disputado el 11 de diciembre de 2024 en Segunda RFEF, era hasta este domingo el último recuerdo amargo de una afición malacostumbrada a no hincar la rodilla ante su gente. Sin embargo, el traslado forzoso a Can Dragó ha terminado por desnudar a un equipo que parece haber perdido su aura de invencibilidad en el exilio.
Los números no mienten y el cambio de escenario le ha sentado de forma indigesta a los hombres de Aday. Mientras que en el Nou Sardenya el balance esta temporada era impecable —6 victorias y 3 empates—, el periplo por estadios ajenos está siendo un calvario tanto logístico como deportivo. La travesía comenzó con un empate en La Bóvila de Gavà ante el At. Madrileño (2-2), y la posterior mudanza a Can Dragó no ha servido para recuperar el pulso ganador: dos empates consecutivos ante Hércules y Tarazona (ambos 1-1) fueron el preludio del 2-3 ante el Torremolinos.
Este tropiezo no solo rompe una racha de ocho partidos sin conocer la derrota (sin contar la Copa Catalunya), sino que supone la primera caída de este 2026 para los escapulados. La imagen inusual de un Europa vulnerable en su nueva “casa” preocupa a una entidad que ve cómo la solidez que le mantenía en la zona noble de la Primera Federación empieza a agrietarse lejos del calor asfixiante de su barrio. En Can Dragó, el césped parece más ancho, la grada más lejana y los puntos vuelan con una facilidad pasmosa. El equipo se mostró gris durante gran parte del encuentro, y aunque el espíritu de supervivencia afloró en los minutos finales, el daño ya estaba hecho.
Australia inaugura la nueva era de la F1 y Alonso se prepara para sufrir
La temporada 2026 de la Fórmula 1 se perfila como una de las más intensas y transformadoras en la historia reciente de este deporte. No solo porque entra en vigor un nuevo reglamento técnico de que afecta a unidades de potencia, chasis y neumáticos, sino porque estamos ante un nuevo escenario en el que escuderías, pilotos y también aficionados tendrán que adaptarse a los drásticos cambios en la competición.
En 2026, la Fórmula 1 introduce motores híbridos de eficiencia energética y reducción de emisiones. Turbos avanzados, baterías de alto rendimiento y gestión de la energía eléctrica, exigirán un proceso de adaptación con problemas de ‘juventud’ que ya empezaron a verse en pretemporada. Sin embargo, también en base a lo visto en el shakedown de Barcelona y en las dos posteriores tandas de test en Bahrein, parece que toda esta revolución no alterará las jerarquías y los cuatro ‘grandes’ (Mercedes, Red Bull, McLaren y Ferrari) seguirán al frente de la parrilla. No se espera un milagro al estilo BrawnGP 2009 y la FIA ha apaciguado a los equipos en cuanto a la teórica ventaja del propulsor de Mercedes, pactado una medida de control para la relación de compresión del motor tanto en condiciones de calor como de frío a partir del 1 de junio.
En cualquier caso, la clave del éxito residirá en el desarrollo y en la capacidad de los equipos para corregir el rumbo a lo largo de una larga campaña, con 24 grandes premios en el calendario, que arranca en Australia (8 de marzo, concluirá en Abu Dhabi (6 de diciembre) y por primera vez tendrá dos grandes premios en España, el GP de Barcelona-Catalunya (14 de junio) y el GP de España en el circuito urbano ‘MadRing’ de Madrid (13 de septiembre).
Once escuderías
A nivel de escuderías las dos principales novedades son Cadillac y Audi. La marca de los cuatro aros completa la definitiva transición de Sauber y se estrenará en la F1 manteniendo a su dupla de pilotos, Gabriel Bortoleto y Nico Hülkenberg, y con Mattia Binotto y Jonathan Wheatley, al frente de la cúpula deportiva.
Cadillac se convierte en la undécima escudería, inicialmente como cliente de Ferrari antes de pasar sus propios motores a medio plazo. Permite el regreso de dos pilotos muy experimentados, el finlandés Valtteri Bottas y el mexicano Sergio Pérez.
La F1 contará con otro nuevo fabricante de unidades de potencia en 2026: Red Bull Ford Powertrains, que proveerá a los dos equipos de las bebidas energéticas con motores desarrollados por los de Milton Keynes en colaboración con Ford.
Paralelamente, Mercedes fabricará las unidades de potencia de Alpine, ya que Renault, presente en el Mundial desde 1977 con excepción de tres temporadas, ha abandonado la Fórmula 1.
La crisis de Aston Martin
Honda ha pasado a ser socio en exclusiva de Aston Martin, tras cerrar el capítulo como cliente de Mercedes. En pretemporada, a pesar de las altas expectativas generadas entorno al nuevo proyecto de Adrian Newey, el equipo de Silverstone se topó con la cruda realidad de un coche que ha llegado tarde y mal al inicio de curso.
HRC ha asumido gran parte de las culpas, pero el AMR26 arrastra fallos de diversa índole, algunos de difícil solución a corto plazo y el ambicioso plan de Lawrence Stroll hace aguas por todas partes.
“Estamos decepcionados, pero no sirve de nada mirar atrás. Hay que mirar hacia adelante”, sugirió el embajador de Aston Martin Pedro de la Rosa al final de los test de Bahrein, en los que Fernando Alonso y Lance Stroll fueron los que menos rodaron (400 km), frente a los más de mil kilómetros acumulados por sus rivales.
“Todo tiene arreglo, la solución está en camino”, añadió Fernando Alonso intentando contener el desánimo general y mucho menos crítico que su compañero Lance Stroll, que llegó a decir que “lo único que está bien del coche es la decoración”.
Básicamente, les ha ‘pillado el toro’. Newey asumió su cargo en marzo y el primer modelo no entró en el túnel de viento hasta abril, con lo que el retraso respecto a la mayoría de equipos es de cuatro meses. Para paliar el tiempo perdido había que aprovechar al máximo los test de invierno, cosa que tampoco pudieron hacer ante la falta de fiabilidad del propulsor Honda.
Alonso confía en el gran margen de desarrollo que siempre concede a los equipos una temporada con nuevas normas y apunta que pueden ganar "hasta ocho décimas por vuelta" con solo cambiar uno o dos parámetros.
Honda , que trabaja a contrarreloj en la fábrica de Sakura, en estrecha colaboración con ingenieros de Aston Martin, marcará los plazos de recuperación para acercarse al nivel de la zona media de la parrilla, que en 2026 se perfila aún más reñida que el pasado año. A estas alturas hablar de un coche para pelear por más parece poco realista.
Para Fernando Alonso, que en julio cumplirá 45 años y antes estrenará paternidad, es un año crucial y en buena medida lo que suceda los próximos meses determinará si es el último o por el contrario apuesta por prolongar su tiempo en el ‘gran circo’.
Los protagonistas
Además del regreso de Bottas y Checo, en la parrilla se mantienen todos los pilotos que disputaron el campeonato 2025, salvo excepción de Yuki Tsunoda, que perdió su asiento en Red Bull y pasa a ser reserva de la escudería. Su puesto, junto a Max Verstappen, lo ocupa ahora el francés Isack Hadjar.
Su vacante en la segunda formación de Red Bull, VisaRB, que será cubierta por el júnior Arvid Lindblad, de 18 años. El británico, de ascendencia sueca, formará tándem con Liam Lawson y se convertirá en el único debutante esta temporada.
Lando Norris inicia la defensa del título y luce por primera vez el 1 en el chasis del McLaren, pero tanto su compañero Oscar Piastri, tercero el año pasado, como el actual subcampeón Max Verstappen, ahora con el dorsal 3 en su Red Bull RB22, parten como máximos aspirantes a la corona, sin olvidar a los pilotos de Ferrari Charles Leclerc y Lewis Hamilton, que en pretemporada se han postulado como candidatos, al volante de un SF-26 fiable y muy rápido.