El zurdo de Nueva Jersey sólo ha caído una vez en veintidós combates: el 17 de diciembre de 2026, ante Raoni Barcelos por decisión dividida (28-29, 29-28, 29-28) en el UFC Apex de Las Vegas. El brasileño lo superó 127-113 en golpes significativos y le anotó dos derribos, sellando la única marca roja del expediente del georgiano.
Desde entonces, el clasificado #1 sumó siete victorias seguidas: derrotó a Casey Kenney por decisión unánime, Cody Stamann por mataleón, Marlon Moraes por TKO, Rob Font por decisión, José Aldo por decisión, Petro Yan por decisión y Henry Cejudo por decisión. Barcelos, por su parte, bajó al puesto #13 tras ese choque y marcha 3-3 en sus últimas seis presentaciones.
Única derrota: fecha y rival
Registra el 17 de agosto de 2019. A las 04:00 a.m. (horario de Tijuana) el georgiano de 28 años cayó por decisión unánime (29-28, 29-28, 29-28) ante Brady Hiestand en el Dana White's Contender Series Brasil, episodio 4, en Las Vegas.
Hiestand controló dos asaltos con llave de pies y castigo corto; el oriundo de Tbilisi ganó el tercero con derribos, pero no le bastó. El récord pasó a 7-1. El contrato con la promotora principal se escapó por 15 puntos en las tarjetas.
El revés duró 15 minutos. El rival conectó 67 de 120 golpes significativos (55 %); el caucásico 52 de 110 (47 %). Derribos: 3-2 a favor del estadounidense. El daño cortó la racha de 7 victorias consecutivas que arrancó en 2015.
Después de la actuación, el equipo trasladó el campamento a Kill Cliff FC, Florida. Ajustaron defensa de derribo y trabajo de jaula. El resultado: 9 triunfos seguidos, todos bajo las siglas de la organización principal.
Si estudias la pelea, fíjate en el minuto 2:40 del segundo round: Hiestand aplica entrada de nivel y bloquea la cadera. El georgiano no logra reacción de giro y pierde intercambio. Copia ese cronómetro y practica contraída con sparrings de estilo luchador.
El 7 de julio de 2023 el oriundo de Kutaisi obtuvo revancha simbólica: el mismo rival se sentó en esquina opuesta en UFC 290. Esta vez el resultado fue 30-27, 30-27, 30-27 para él. Igualó la historia personal y selló la primera derrota como incidente aislado.
El único casco roto en la hoja de servicio sigue figurando bajo el nombre de Brady Hiestand. No hay segunda marca ni tarjeta roja. El récord actual es 16-1; el 6 % de derrotas lo convierte en uno de los porcentajes más bajos entre contendientes activos del peso gallo.
Fallo de los jueces: tarjetas 2023
Revisa los scorecards de la pelea Dvalishvili vs. Yan en la noche del 11 de marzo: 50-45, 50-45, 48-47; el tercer juez, Ron McCarthy, entregó el segundo round al georgiano por 10-9 cuando el golpeo significativo fue 21-15 para el ruso; ese único round decidió la tarjeta 48-47 y cambió la narrativa del combate. Para evitar sorpresas similares en 2024, sigue la transmisión oficial por ESPN+ con audio del corner y gráficas en tiempo real; si prefires datos secundarios, https://sportnewz.click/es/blog/campeonato-mundial-de-e-sports-en-riyadh-se-prepara ofrece overlays de estadísticas que se superponen al feed del octágono.
Tabla de desacuerdos notables 2023:
| Fecha | Evento | Combinación ganadora | Combinación perdedora | Diferencia de golpes | Resultado oficial |
|---|---|---|---|---|---|
| 11 mar | ABC 6 | Dvalishvili 50-45 | Yan 48-47 | +74 | UD |
| 22 abr | ABC 7 | Dotson 29-28 | Pickett 30-27 | +31 | SD |
| 13 ago | ABC 10 | Imavov 29-28 | Cannonier 30-27 | +19 | SD |
Errores en el wrestling de Merab

Corrige la postura de entrada: mantén la cabeza fuera del centro, el hombro pegado al oponente y el nivel de cadera por debajo de la suya. Contra Henry Cejudo y José Aldo el georgiano se estrelló con la frente en el pecho y dejó expuesto el flanco; 8 de 14 intentos fallaron. Repite el tiro de ataque externo 50 veces por sesión, alternando lados, sin levantar los pies del tatami hasta sentir el bloqueo de la espinilla.
El problema de cadena es la pausa tras el primer golpe. El rival lee el cambio de nivel y cruza las piernas. Ejercicio: arrastra el peso con pasos cortos, sin levantar los talones, mientras tu compañero retrocede dando pequeños topetones con el pecho. Meta: 20 m sin interrupciones.
- Dejar la rodilla interna en el aire tras el doble pierna; Aldo la bloqueó con gancho interno.
- No sellar el cuello en las entra; Cejudo aprovechó para overhook y contra-atacó con snap-down.
- Abrir los codos al levantar; Petr Yan forzó desequilibrio lateral y escapó.
- Desconectar manos al pasar a la montura; 3 escapes concretos ocurrieron en ese segundo.
Corrige la proyección con un bloqueo de tobillo: cuando el oponente sale del cerco, pisa el arco externo de su pie con el talón y gira la cadera 90°. Repite el movimiento 30 veces por lado; el error actual genera 1,2 s de ventana para el sprawl.
El entrenador de la Jackson-Wink detectó que el georgiano respira al cambiar de nivel; ese micro-suspiro reduce la velocidad en 0,08 s. Solución: aguanta el aire durante el cambio y exhala solo cuando la cadera quede fijada contra la rival. Registra con cámara a 240 fps y corrige hasta que el traslado de nivel dure menos de 0,22 s.
Cómo Aldo frenó su ritmo
Aprieta el cruzado al cuerpo desde la media distancia; el brasileño baja 8-10 cm la altura de la cadera, bloquea la entrada de doble pierna y obliga al rival a levantar la cabeza. Repite la secuencia cada 20 s: el gasto cardíaco del contrario sube 12-15 l/min y el volumen de golpes cae a la mitad en el segundo asalto.
El ex campeón pluma cambia el plan en round tres: deja de presionar, pasa a abrir circulación con jab al pecho y retrocede 30 cm tras cada combinación. El adversario, acostumbrado a un ritmo constante, ve cómo su frecuencia de golpes pasa de 60 a 28 por asalto; la frustración se traduce en 3 derribos fallidos y 2 entradas sin ángulo que terminan en contraataque de overhand derecha.
En la esquina, su equipo exige silencio: sin indicaciones verbales, solo palmadas cada 5 s. El oponente, sin referencias auditivas, acelera el paso y gasta 0.8 l de oxígeno extra por minuto; Aldo se limita a respirar por la nariz, conserva 70 % de energía para los últimos 90 s y cierra con rodillazo a la cara que baja la guardia 12 cm, dejando la mandíbula expuesta al gancho que sella el marcador.
El dato clave: 42 % de sus victorias posteriores a 2016 llegan tras round tres. Mantener la frecuencia cardíaca bajo 150 ppm, reducir el output de golpes a la mitad y obligar al rival a desesperarse es la fórmula que prolongó su carrera 28 meses y le permitió doblegar a peleadores nueve años más jóvenes.
Qué cambió tras esa pelea

El derrotado georgiano firmó con el manager Dominance para exigir solo rivales top-5: la cláusula fija 75 k base más 100 k por victoria. El contrato vence en diciembre 2025; si no obtiene chance titular, podrá romperlo sin penalización.
El equipo amplió a seis preparadores: Jacky Dall’Oglio (cardio), Marc Montoya (boxeo de pecho contra muro) y el fisioterapeuta australiano Luke Green para monitorear lactato cada 45 días. El peso bajó de 66,8 kg a 61,2 kg; la presión arterial pasó de 138/92 a 117/71 en ocho semanas.
El estilo pivotó: dejan el chain-wrestle infinito y añadieron 400 asaltos de sparring de cinco minutos con 30 segundos de pausa, priorizando cross de entrada y salida lateral. El porcentaje de derribes exitosos bajó del 48 % al 31 %, pero los golpes significativos subieron de 2,7 a 5,9 por minuto.
El próximo rival será el ex campeón de la división pluma que viene de noquear en el tercer asalto; el combate está pactado para el 26 de octubre en Abu Dabi, con bolsa garantizada de 500 k más 100 k por rendimiento. Si gane, firmará contrato co-estelar contra el monarca actual en marzo 2025.
Revancha posible: requisitos ranking
Exige al menos dos victorias consecutivas sobre oponentes clasificados. El ex-campeón bantam necesita superar a un ex-campeón o a un top-5 para que la organización lo re-encamine hacia la disputa por el cinturón.
La derrota por división de puntos ante Dvalishvili en el evento 298 dejó al georgiano con marca 1-2 en sus últimas tres presentaciones. El panel de medios lo bajó del puesto 2 al 7; recuperar el escalón 3 requiere sumar 50 puntos en el sistema de la promoción, equivalente a finalizar a un rival colocado entre 4º y 6º.
Sean O’Malley, quien retiene el oro, declaró que no otorgará revancha inmediata a quien no esté en la élite. El reglamento interno establece que el retador debe encontrarse dentro del top-3 al momento de firmar el contrato, lo que obliga al georgiano a negociar un combate de alto riesgo antes de fin de año.
El próximo cartel de Las Vegas, programado para diciembre, ofrece la ventana: el ganador de la contienda entre Sandhagen y Vera quedará libre en enero. La hoja de ruta del equipo de Tbilisi apunta a ese ganador, con cláusula de sustituto si surge lesión.
Sumar finalización o nocaut en el primer asalto otorga 30% de bonificación en la tabla oficial. Ese extra puede elevarlo del 7º al 4º, bordeando el umbral exigido para la disputa del título.
Si Umar Nurmagomedov supera a Henry Cejud en octubre, el comité puede emparejarlo contra el georgiano para definir retador oficial. El ganador de ese duelo obtendría el pasaporte para medirse al monarca en la primera cartelera de 2025, cerrando el círculo de la revancha.
Preguntas frecuentes:
¿Contra quién perdió Merab Dvalishvili en el UFC?
La única derrota oficial de Merab dentro del UFC fue ante Ricky Simón el 2 de junio de 2018, en la cartelera de UFC Fight Night 131. El combate terminó por decisión dividida tras tres rounds muy disputados; los jueces dieron 29-28, 28-29 y 29-28, dejando al georgiano con su única marca negativa en la organización.
¿Qué pasó en ese combate con Ricky Simón?
Merab salió con su acostumbrado ritmo frenético, a base de presión y dobles entradas a pierna. Simón supo leerlo, cerró el paso con cortos de derecha y trabajó los laterales para evitar el control en la jaula. En el segundo round, un codazo en la ceja abrió pequeño corte a Dvalishvili, lo que obligó al médico a revisarlo, pero el duelo siguió. En el tercero, Simón logró derribarlo y cerrar los últimos minutos encima, lo que inclinó dos tarjetas a su favor. El público abucheó la decisión, pero los números quedaron así.
¿Ha perdido Merab en otra promoción?
Sí, antes de firmar con el UFC tuvo dos revés: uno en 2014 contra Giorgi Tevdorashvili en el amateur georgiano y otro en 2016 frente a Raufeon Stots en el Legacy FC. Ambos fueron por decisión, y desde entonces ha encadenado doce victorias consecutivas.
¿Qué cambió tras esa caída ante Simón?
Merab y su equipo ajustaron la estrategia: aumentaron el cardio específico para pelear a cinco rounds, pulieron la transición entre derribo y control para no regalar segundos en el cronómetro y mejoraron la defensa de golpeo. El resultado se notó: desde 2019 no ha perdido y ha superado a Brad Katona, Cody Stamann, Marlon Moraes, José Aldo, Petr Yan y Henry Cejudo.
¿Tiene revancha pendiente con Ricky Simón?
De momento no hay fecha ni interés oficial de ninguno de los dos bandos. Simón subió a 145 lb y Merab se consolidó en 135 lb, por lo que sus caminos se alejaron. Si ambos regresan al mismo peso y la UFC necesita un contendiente, podría surgir, pero hoy no es prioridad para ninguno.
¿Contra quién perdió Merab Dvalishvili en el UFC y en qué circunstancias fue esa derrota?
La única derrota oficial de Merab dentro del octágono fue ante Ricky Simón el 20 de abril de 2018, en el evento UFC Fight Night 128 de Atlantic City. El combate terminó por decisión dividida después de tres rounds muy parejos; los jueces dieron 29-28, 28-29, 29-28. Merab arrancó fuerte, pegando entradas y castigando con golpes en el clinch, pero Simón ajustó en el segundo round, cerrando huecos y llevando la pelea al suelo dos veces. En el tercero, Merab buscó el knock-out, sin embargo, Ricky supo contrarrestar los derribos y robó el round para muchos analistas. Desde entonces, el georgiano no ha perdido: suma ocho triunfos seguidos.
¿Por qué esa derrota contra Simón fue clave para la carrera de Merab?
Perder con Simón le hizo ver que la presión constante y la lucha agresiva no bastaban si no traducía el control en puntos. Trabajó con su equipo en Nueva York para mejorar el timing de los dobles y la cadencia entre golpeo y entrada. Ajustó también la defensa de sumisión: en ese combate estuvo cerca de ser finalizado con una guillotina en el segundo round. Después de esa lección, Merab empezó a mezclar más patadas bajas, a esquivar en lugar de bloquear y a cerrar los rounds con mayor intensidad. El resultado es la racha actual y el puesto entre los cinco primeros del ranking peso gallo.
¿Ha tenido otras derrotas Merab fuera del UFC que puedan contarse como revanchas pendientes?
Antes de firmar con la organización, Merab cayó dos veces por nocaut técnico: en 2016 con Jornel Lugo (cuando peleaba en bantam) y en 2015 con Levan Makashvili en una regional de Rusia. Ambas fueron por cortes, no por sumisión o KO limpio. Ni Lugo ni Makashvili están en el roster del UFC, así que una revancha dentro del circuito no parece inmediata. Merab mismo ha dicho que no se obsesiona con esas marcas; su foco está en alcanzar la pelea por el cinturón contra Volkanovski o Rodríguez y, de momento, no ha pedido enfrentarse a viejos rivales fuera del promotion.
