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El "caso Unicaja-Chris Duarte", dos meses después

Este 9 de julio se cumplen justo dos meses desde que el Unicaja abrió expediente disciplinario al jugador dominicano Chris Duarte, durante la Final Four de la Basketball Champions League de Badalona. Aquel episodio terminó de romper una relación que ya venía deteriorada desde hacía varias semanas. De hecho, fue el inicio oficial de un conflicto que todavía mantiene al club y al jugador en una negociación abierta para resolver un contrato que sigue vigente hasta junio de 2027, con opción incluso a una temporada más, la 2027/2028.

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El detonante llegó en plena Final Four, después de que Duarte se quedara fuera de la convocatoria en la semifinal europea contra el AEK. El jugador reaccionó con un mensaje en redes sociales que no gustó nada dentro del club y el Unicaja decidió actuar de inmediato. La entidad abrió un expediente disciplinario y lo suspendió de empleo de forma cautelar. Desde ese momento, el alero quedó apartado de la dinámica del equipo y no volvió a jugar ya con la camiseta verde.

De fichaje estrella a problema interno

La situación supuso el desenlace más duro posible para una apuesta que había nacido con mucha expectación. Duarte llegó al Unicaja como uno de los grandes nombres del mercado, con pasado NBA, cartel internacional y la etiqueta de fichaje diferencial. El club hizo una puesta en escena especial para su presentación, con un acto abierto a los aficionados en el Parque del Oeste, y su incorporación fue interpretada como un salto de ambición dentro de un proyecto acostumbrado a competir desde el bloque.

Sin embargo, la temporada fue alejando al jugador del papel que se esperaba de él. Hubo destellos de calidad, momentos de inspiración muy puntuales y reconocimiento individual en la BCL, pero nunca terminó de encontrar la continuidad ni el encaje emocional que necesitaba un vestuario construido durante años desde la química colectiva. El conflicto de Badalona terminó por convertir una decepción deportiva en un problema institucional. Y es que se puede afirmar que Duarte ya es uno de los fichajes con peor rendimiento de toda la historia del club.

Un segundo expediente en pleno proceso de ruptura

La crisis no se quedó en aquel primer expediente. Semanas después, Antonio Jesús López Nieto confirmó públicamente que el club había abierto un segundo expediente disciplinario al jugador “por otro hecho acontecido hace poco”. El presidente no entró en todos los detalles, pero sí dejó claro que el asunto Duarte seguía abierto en varios frentes y que la entidad había decidido defender su posición dentro del marco contractual y disciplinario.

Ese segundo expediente añadió otra capa a un caso que el Unicaja quiere resolver cuanto antes, pero sin asumir una salida precipitada ni perjudicial para sus intereses. La relación deportiva está rota, pero la contractual no. Duarte sigue perteneciendo al club mientras no se firme una rescisión, y ahí trabajan los abogados de ambas partes: encontrar una fórmula satisfactoria para poner fin a un vínculo que, sobre el papel, todavía se prolonga hasta 2027.

Regreso a la pista con República Dominicana

Mientras en Málaga se busca una solución legal y económica, Duarte ha vuelto a competir con la selección de República Dominicana en la última Ventana FIBA. Su presencia con el combinado caribeño ha sido una de las imágenes más llamativas de estas semanas. Jugó ante Estados Unidos y también formó parte del equipo dominicano en el partido frente a Nicaragua, dentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2027.

Ese regreso con su selección no cambia la realidad de fondo en Málaga, pero sí demuestra que el jugador sigue activo y con escaparate internacional. Para Duarte, la Ventana FIBA ha servido para recuperar minutos, sensaciones y visibilidad. Para el Unicaja, en cambio, el foco sigue estando en otro sitio: cerrar su salida sin que el conflicto se alargue más de lo necesario y con el menor coste económico posible.

Una salida pendiente antes de construir el nuevo Unicaja

El "caso Duarte" es una de las carpetas más delicadas del verano cajista. El club está inmerso en la búsqueda de tres o cuatro fichajes para cerrar el proyecto que dirigirá ahora Txus Vidorreta. Pero antes de completar ese nuevo proyecto, la dirección deportiva necesita liberar espacio, cerrar etapas y evitar que un asunto tan incómodo siga contaminando la planificación.

Han pasado dos meses desde Badalona y la fotografía apenas ha cambiado en lo esencial: Duarte no cuenta para el Unicaja, el club no contempla su regreso al grupo y las dos partes trabajan para separar sus caminos. Lo que empezó como el fichaje estrella de un verano ha terminado convertido en un expediente doble, una negociación de rescisión y una evidencia difícil de discutir: el "caso Chris Duarte" ya forma parte de los episodios más negativos de la historia reciente del Unicaja.

Fuente original: www.sport.es →