El Baskonia regresa a la final de la Copa del Rey 17 años después gracias a un triunfo muy apurado frente a un Barcelona que echó en falta a un Kevin Punter en plenitud y que solo anotó nueve puntos en el último cuarto. En un partido gris, en una eliminatoria en la que todo sabía a poco después del derroche de baloncesto de la primera semifinal entre el Real Madrid y el Valencia, decidió el choque un currela, el pívot guineano Mamadi Diakité, que se creció en los últimos minutos y taponó el tiro de Toko Shenglia con el que pretendía posponer cinco minutos más quién iba a ser el rival del Real Madrid en la final. Después de dos años de ausencia en la competición, el conjunto de Vitoria, un clásico, vuelve al centro del escenario.