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Venus y Serena Williams: el éxito de un plan que se forjó antes de haber nacido

La actualidad del circuito internacional de tenis ha estado marcado en las últimas semanas por el posible regreso de uno de los grandes referentes: Serena Williams. A sus 44 años, la tenista de Michigan debía estar disponible durante seis meses para someterse a controles antidopaje por sorpresa para poder optar a volver a la competición. Ese período expiró el pasado 29 de marzo y desde ese momento, la campeona de 23 títulos de Grand Slam, ya puede recibir invitaciones de los torneos.

El regreso a las pistas de la veterana tenista no sería una quimera. No sería la primera vez que Serena protagoniza un regreso inesperado, casi heroico. Ya sorprendió en 2017, cuando reapareció cuatro meses después de dar a luz a su hija. Tras un embarazo complicado participó en un torneo de exhibición de Abu Dhabi y poco después volvía a la alta competición, disputando los Grand Slam. La hazaña aún fue mayor si se tiene en cuenta que Serena, embarazada de ocho semanas, compitió y ganó el Open de Australia, el primer grande del año.

Más allá de su historia de superación, la carrera de Serena no se entiende sin su familia. Si hay un apellido con solera en el mundo del tenis femenino ese es Williams. Venus y Serena marcaron una época y su figura ha trascendido más allá del deporte de la raqueta, convirtiéndose en auténticas celebrities dentro y fuera de Estados Unidos. Como muestra, Serena cuenta con 18,1 M de seguidores en Instagram. También sus originales looks, alejados de la tradición tenística, con faldas de tul, colorines o incluso un mono de pantalón y manga larga, han marcado tendencia.

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Serena y Venus Williams, tras un partido
JASON SZENES / EFE
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Ambas se enfrentaron hasta en 31 ocasiones a lo largo de su carrera con un balance de 19 triunfos para Serena y 12 para Venus. Ambas alcanzaron el número 1 del ranking mundial. Juntas conquistaron tres medallas de oro olímpicas para Estados Unidos en el dobles femenino de Sídney 2000, Pekín 2008 y Londres 2012. Un botín que las convirtió en las tenistas con más títulos olímpicos en dobles, logrando un récord histórico de pleno de victorias en finales olímpicas como pareja.

La clave del éxito: El método Williams

Entre ambas suman un total de 44 títulos (14 de ellos en el cuadro de dobles de forma conjunta) de Grand Slam y 167 en total (122 en individual y 45 en dobles). Serena tiene en su palmarés un total de 23 'majors' en sus vitrinas, mientras que Venus atesora siete coronas en categoría indidual y el doble, 14, como jugadora de dobles, todos ellos junto a Serena. Un palmarés inédito en una misma familia. Tanto, que las Williams, más allá de anuncios y compromisos publicitarios cuentan con su propia película: 'King Richard' o 'El método Williams' en España.

Dirigida por Reinaldo Marcus Green, la cinta se estrenó en 2021 y sigue la historia de Richard Williams, el padre de Serena y Venus, quien forjó la carrera de sus hijas con métodos poco convencionales y su búsqueda incansable para conseguir que se convirtieran en los iconos que llegaron a ser.

Una historia de amor, trabajo y crecimiento personal con la importancia de la familia como telón de fondo que tiene como protagonista a uno de los grandes de Hollywood, Will Smith, encarnando al patriarca de esta exitosa saga familiar. Un personaje complicado que diseñó un plan para que sus hijas pudieran triunfar, incluso antes de que hubieran nacido.

"A medida que pasé tiempo con la familia y empecé a descubrir la historia, ¡es increíble! Predijo que Venus y Serena serían número 1 y número 2 del mundo, dos años antes de que ellas nacieran", afirmaba el propio Will Smith durante la promoción de la película. De hecho, el plan estaba incluso por escrito en un manual de 78 páginas.

Del método y las horas de trabajo solo Venus y Serena alcanzaron el éxito pero Richard trató a todos sus hijos bajo las mismas premisas. Junto con Oracene Price, madre de Venus y Serena, Richard tuvo otras tres hijas, Yetunde Price, Isha Price y Lyndrea Price, aunque su prole cuenta con un total de hijos reconocidos de matrimonios anteriores y posteriores.

"Mis hijos han crecido trabajando", explicó Richard en una entrevista en 1999 a Sports Illustrated. "Todos los chicos en casa estaban trabajando desde los 2 años: Venus y Serena repartían directorios telefónicos", relataba al respecto de una educación que no estuvo exenta de críticas pero que se demostró de lo más eficaz.

La anécdota con Arantxa

Muchos deportistas viven a lo largo de sus carreras un punto de inflexión en el que todo mejora o empeora. En el caso de Venus, ese momento llegó pronto. A los 14 años, en la segunda ronda del torneo de Oakland em 1993, cuando le ganó un set a la por entonces número 2 del circuito, Arantxa Sánchez Vicario.

La joven Williams se adelantó tras ganar la primera manga por 6-2 y se colocó 3-1 en el inicio de la segunda, aunque hasta ahí llegó la épica para dar paso a la lógica. La española, de 23 años, se marchó al baño durante más de cinco minutos y al volver ganó 11 juego seguidos y se llevó el partido, pero la estadounidense obtuvo algo mejor: el convencimiento de que podía hacer cosas grandes.

Venus contra todo

La resiliencia que ha demostrado Serena no es una caracterísica única. Su hermana también ha demostrado saber sobreponerse a los contratiempos, sean del tipo que sean. Venus fue diagnosticada en 2011 con el síndrome de Sjögren, una enfermedad autoinmune crónica que causa fatiga severa, dolor articular y sequedad en ojos y boca

Lejos de rendirse, adoptó una dieta crudivegana para ayudar a disminuir la inflamación en su cuerpo y reducir los síntomas de la enfermedad que le quitan energía. De hecho, dos de sus títulos de Grand Slam llegaron después del diagnóstico: el Open de Australia y Wimbledon de 2017, los últimos majors en categoría individual de su carrera.

También protagonizó su propio retorno histórico. Este enero de 2026 participó en el Open de Australia con una invitación. A sus 45 años se convirtió en la mujer de mayor edad en competir en el cuadro principal de individuales del Grand Slam australiano.

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