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Opinión | Ortells pudo hacer más, pero se limitó a despedir a Arrasate

Puedes ser dueño del Real Mallorca y no tener puñetera idea de fútbol. Puedes ser el presidente del Real Mallorca, porque tú lo decides, y hasta despedir al entrenador de turno si te da la gana. Es más, eres dueño y presidente del Real Mallorca porque a los mallorquines (ricos), que pasan mucho del fútbol y de muchas otras cosas importantes de las cosas menos importantes de la vida, les ha dado la gana y nunca han tenido interés alguno en que la propiedad fuese mallorquina.

Pero si tú no tienes ni idea de fútbol y eso parece evidente en la persona del señor Andy Kohlberg, deberías rodearte de gente que supiese (algo, poco) de fútbol. Veamos, también puedes, sí, claro, colocar en la cúspide del ‘staff’ a alguien que sepa de Negocios, puedes, pero, sobre todo, estaría bien que pusieses a su lado (o a tu lado, da igual) a alguien que supiese un poco de fútbol (algo, poco).

Y, si eso fuese así, que no lo es porque los dos que has puesto para que lleven el timón del ‘Mallorqueta’ no tienen ni idea de cómo se maneja un club de fútbol (mucho menos de cómo se maneja un vestuario y un equipo), en cuanto tú, en un ataque de no sé qué, bueno, sí, de propietario, cogiste el teléfono y, desde Londres o donde estuvieses, le gritaste a Pablo Ortells, el Director Deportivo, «¡lo despides y punto!», ese señor, que debería saber de fútbol (algo, poco) te hubiese calmado un poquito y hubiera tratado de enderezar la situación.

Pero no fue así, no. Como es un empleado y quiere seguir siendo empleado con sus buenos miles de euros mensuales, cogió el teléfono, ya de noche, llamó a Jagoba Arrasate y le dijo que tú, el dueño, el presidente, le habías ordenado que lo despidiese. Y Ortells no le supo decir más. Porque no tenía idea de por qué estaba despidiendo a Arrasate, que se lo puso fácil, claro.

Es posible, muy posible, que Ortells, para seguir salvando su cabeza, que, lógicamente, hubiese tenido que ser la primera en caer, si Andy Kohlberg y Alfonso Díaz supiesen de fútbol, que no saben, ni poco, ni mucho, no saben, hubiera tenido que decirle al dueño que para tomar esa drástica decisión siempre estaban a tiempo, que quedan 13 jornadas, 39 puntos en juego y la salvación está a un punto.

«Mira, Andy (¿o será, señor Kohlberg?), déjame que maneje esto a mí manera. Mañana habló con Jagoba, le damos una vuelta a la situación, hablamos de la plantilla, analizamos los futbolistas, comentamos algunas cosas a corregir que he visto y le damos, no sé, un margen de tres jornadas ¿qué te parece’».

A Kohlberg no le pareció nada, porque Ortells no le dijo nada de todo eso al dueño. Simplemente obedeció, le iba el sueldo en ello. Y como la decisión no fue de Ortells, como se trató de un atentado a la lógica por parte del dueño, del presidente, el Director Deportivo siguió acumulando ridículos y, ahora, está colgado de la brocha porque no tenía plan B.

Si Ortells hubiera llevado días, semanas, jornadas, dándole vueltas a despedir a Arrasate, a las 24 horas (o menos) de despedir al bueno de Jagoba, hubiese presentado al nuevo técnico, porque eso es lo que hacen los buenos equipos, los clubs serios, los clubs que tienen profesionales que trabajan, no que trabajan bien, simplemente, que trabajan.

Y como Ortells simplemente le hizo caso al único del Real Mallorca que no tiene ni idea de fútbol (bueno, debe haber más, pero no mandan, ni son los dueños), ha estado un montón de horas hablando con un montón de representantes y, pronto, alguien le meterá un gol por la escuadra, otro, y el ‘Mallorqueta’ tendrá nuevo entrenador, que, probablemente, para hacer ver que Ortells ha trabajado mucho, intentará que no sea uno de los que ya llegó y también fue despedido al segundo año de proyecto. n

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