No hay nada oficial, no existe ninguna ley en contra, pero entre los conductores ya se empieza a tomar por cierto el rumor que afecta a los viajes en carretera por España de cara a los próximos meses.
Se trata de una prohibición para limitar un tipo de avisos que ya están restringidos en otros países de la Unión Europea, como Alemania o Bélgica o Francia relativos con los radares: las aplicaciones que advierten de la presencia de controles policiales o de los radares móviles.
De momento, no se ha hablado nada de limitar el aviso de los radares fijos, una utilidad que integran las apps de navegación más comunes, como Google Maps o Waze, ya que se pueden conocer desde la propia página web de la DGT, por tanto no son ningún secreto.
En cambio, con los otros, las autoridades ya hace tiempo que echaron el cerco sobre grupos en las aplicaciones de mensajería instantánea donde se publican las ubiaciones de estos escáneres móviles y demás.
Además, en estas aplicaciones es necesario tocar la pantalla para acceder a los avisos, incurriendo en otro falta por el uso del móvil al volante, a no ser que cuenten con sistemas de control por voz.
Según las informaciones, la DGT estaría tratando de imitar lo que ya existe en los países vecinos, que no tratan de prohibir la muestra de este tipo de elementos de control, sino que pretende que las apps den solamente un punto aproximado de ubicación, no el lugar exacto como pasa ahora.
El telón de fondo es que según Tráfico el hecho de que exista la posibilidad de conocer dónde se encuentran limita su efecto, así que también estaría valorando poder acortar la duración de los controles policiales a 10 o 15 minutos para que no de tiempo a notificarlos.
Sin embargo, el objetivo final es el de siempre: reducir al máximo las víctimas en la carretera, surfeando entre el derecho a la información de los conductores y asegurar la seguridad vial.