El sentimiento de angustia ha enmudecido en la mañana de este viernes la estación alpina de Livigno, sede en la que se disputaba la clasificación para la final olímpica de esquí freestyle en halfpipe. Allí, el vigente campeón del mundo y máximo favorito a colgarse la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina, el neozelandés Finley Melville Ives, de tan solo 19 años, ha tenido que ser evacuado por los servicios de emergencia tras sufrir una brutal caída durante su ejercicio.